Tengo tantas cosa que decirle y no puedo por este temor que tengo a que encuentre mas cosas con las que poder sacarme unas lágrimas. Sé que te puedes quedar sin lágrimas, ya lo sufrí al llorar mucho tiempo solo sentía un tremendo dolor pero no podía llorar, no salían lágrimas. Ojala me ocurriera ahora. Todo un verano soltando lágrimas por su mero capricho, por una sensación suya, por envidia a lo mejor, miedo, no sé sólo sé que me daña. Parece no darse cuenta pero sé que es muy consciente de lo que hace, pero tiene tanto o mas orgullo que yo.
También debería pensar en lo he hecho... No creo que debiera comportarme como lo he hecho después de los meses de verano entre lágrimas que he pasado por ella. Tal vez si me hubiese mantenido borde o antipática... No, eso no habría funcionado mas que para empeorar las cosas. Pero aun así me siento traicionada por todo lo que yo creo que he hecho y no se valora, al menos como yo quisiera, ni en la mínima parte.
Quiero huir. ¿A dónde iría? ¿Qué haría? ¿Qué pasaría? Podría irme con él, pero no se puede vivir de la sopa boba. ¿Cómo lograría mantenerme? Preguntas que no me dejan ir hasta tener un seguro. Un seguro de no volver a esta casa. Un seguro de no volver a sentirme encerrada, enjaula, y sin permiso de hablar.
Nunca negaría ni negaré que la amo, la quiero con todo mi corazón pues hasta en el fondo de nuestro corazón aunque digamos que las odiamos, en el fondo siempre estará ese sentimiento que nada ni nadie podrá ocultar o disfrazar. Pero tenemos que darnos cuanta cuando debemos dejar un relación para conservar ese amor y no los momentos malos que acompañaron esa relación.
Sólo espero que si voy a quedarme aquí tres años más, sepa aguantar con paciencia a que llegue ese momento de irme sin distorsionar el amor que le tengo por ningún mal entendido o disputa que surjan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario